Comitán y la música

En la actualidad un gran número de músicos nacionales y extranjeros guardan recuerdos muy especiales de sus actuaciones en el estado de Chiapas, muy particularmente de las presentaciones en festivales culturales de carácter internacional.

La razón de este sentimiento de cariño muy especial proviene de la generosidad de las audiencias, que validan el contexto social, cultural e histórico de un estado que merecidamente puede considerarse extraoficialmente como un país más de Centroamérica.

La sensibilidad de las audiencias chiapanecas le viene por tradición. Puede ser que el aislamiento provocado por las escasas e ineficientes vías de comunicación haya generado un estado de autosuficiencia cultural que se logró una vez superada la autosuficiencia alimentaria.

Sin embargo, nunca se estableció una barrera que limitara la entrada o salida de productos culturales; se puede decir que la balanza cultural de Chiapas se mantuvo siempre en un saludable equilibrio, de manera que ingresaban manifestaciones de calidad y a su vez se exportaban, en el aspecto cualitativo, productos culturales de excelente manufactura.

El cine nacional y los catálogos de las disqueras transnacionales dan cuenta del peso de la cultura chiapaneca en todo el mundo. Visto desde este enfoque, no debe sorprendernos el valor de la aportación chiapaneca a la cultura nacional e internacional.

En la vida cotidiana de las comunidades, en su momento, no se hacia un balance o algún acto de reflexión sobre este hecho, simplemente se aplicaban controles de calidad impuestos tácitamente por la misma sociedad para evaluar y adoptar formas culturales exógenas.

A mediados de la década 60 del siglo XX, en Comitán de Domínguez, prevalecía un gusto muy particular por la música norteamericana; la orquesta de Glenn Miller era un referente que bien podía disfrutarse en su versión original a través de discos, o bien en su traducción al chiapaneco cuando la marimba más célebre de la ciudad tocaba en vivo Patrulla Americana.

En esos tiempos de autosuficiencia musical la marimba era el remedio para solucionar las posibles molestias que le causara a un visitante las 24 horas, o más, de viaje en autobús del Distrito Federal a Comitán.

Aún con estos inconvenientes, las caravanas artísticas, en sus momentos de mayor popularidad, se presentaron en el Cine Comitán, inaugurando de alguna manera un circuito de extensas giras que dejaba a su paso mujeres suspirando de emoción, y que de alguna manera motivó vocaciones artísticas de carácter popular que encontraron el mejor foro de desarrollo artístico en los programas de aficionados de la radiodifusora XEUI Radio Comitán, fundada en 1963, y que en buena medida cultivó la tradición de programar música selecta.

Como anécdota anoto que, para ciertas audiencias fue complicado encontrar la frontera entre una orquesta moderna y una de carácter clásico, de manera que me enteré, en mi paso por la radiodifusora XEMIT (1988), que para una gran mayoría del auditorio, nuestro programa de sobremesa musical, con música instrumental, era considerado un programa de música clásica. El asunto se resolvió de la mejor manera posible cuando incluimos en la barra matutina el programa Opus Musical, con verdaderas obras clásicas, que el IMER nos mandaba en cintas de carrete abierto.

Afortunadamente los gustos de las audiencias por mucho tiempo estuvieron fuera del alcance de la amenaza latente de la música popular de mala calidad. El esquema básico de lo que se escuchaba o transmitía a nivel local de la radio, era música ranchera, marimba, instrumental selecta e, inevitablemente, las canciones que las disqueras nacionales promovían a nivel regional.

Este criterio de control de calidad trabajaba a favor de la cultura, en parte, pues a la vez que filtraba expresiones de escaso contenido, también lo hacía en contra del rock.

Puede que haya sido falta de capacitación en los programadores, aunada a la falta de promoción cultural con una visión más integral, pero lo cierto es que la frágil frontera proteccionista no pudo contener más el flujo de productos culturales, y en un dramático momento ese dique se fracturó, dejando que las corrientes se contaminaran para la mala fortuna de las audiencias y para el beneficio de unos pocos.

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Acerca de escarcega

escritor, músico, pintor, profesor de guitarra.
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